miércoles, 30 de diciembre de 2015

La rebeldía digital




Ser rebelde en el siglo XXI implica no alinearse a lo que dictaminan las principales redes sociales que incitan a la estupidez, y a la decidía humana, olvidando el amor al prójimo y haciendo alabanza a la vanidad. Ser contrario a estos designios, es un acto revolucionario.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y Activista de DDHH
Cooperante Internacional

Latinoamérica, 30 de diciembre de 2015. Una sed insaciable en el desierto, solo es satisfecha con un oasis, lo mismo debe ser cuando esa sed es revolucionaria.

Washington D.C. en cuyo poderío imperial nacen todas las decisiones imperiales para con el resto del mundo, según lo dictamina el capital financiero de Nueva York,  y que mantiene siempre su sed para conquistar el mundo, mediante el pentágono y las directrices del Grupo Bilderberg.

Son diversos los personeros que dedican su tiempo entero a delinear está sed de conquista a través de distintas metodologías de inteligencia.

En Washington D.C. existen varias organizaciones de derechos humanos que mantienen una doble moral de querer salvar el mundo, sin embargo su misión es clara, destruir el poder que se interpone en sus intereses supranacionales.

En mi estadía en Washington, pude concretar de cómo agentes de la Agencia Central de Inteligencia, (CIA), trabajan indirectamente en países del triangulo norte, tal y como bien se hace en Honduras.

Seudo intelectuales que trabajan para la CIA se encargan de engañar a los ciudadanos de sus países, haciéndoles creer que a través de estudios “intelectuales” lograran un país mejor.

En Honduras se habla mucho de la socióloga Leticia Salomón y su esposo Víctor Meza, este último ha servido como funcionario gubernamental en muchas ocasiones, pero ambos cumplen a cabalidad su trabajo servil para con la CIA.

Su trabajo es tal, que hasta han logrado fundar un Centro de Documentación llamado CEDOH, y que es apoyado abiertamente por la Universidad Nacional de Autónoma de Honduras (UNAH).

Ambos agentes están muy bien posicionados como seudo intelectuales y expertos en el tema de seguridad militar, sin embargo sus intereses devienen de lo que les dicte su amo imperial, y lo que menos les importa es la tierra que los vio nacer, Honduras.

Farsantes como estos dos, existen en el resto de la región Latinoamericana, nuestra patria grande, sin embargo detectarlo es difícil, puesto que su discurso está lleno de amor o interés por salvar a los países que están en quiebra, sin embargo es totalmente falso.

El nuevo orden mundial que ya está en su apogeo a la vista de las personas ciudadanas del mundo, pero las que realmente se preocupan por lo que ocurre en su entorno, puesto que la guerra mediática se encarga del lavado del cerebro.

En Honduras existe una pieza clave en este nuevo orden mundial, se trata del canciller de ese país, Arturo Corrales, quien pertenece a la masonería y está interconectado con las grandes logias de los Estados Unidos.

En fin, toda la conspiración se está haciendo más visible, pero por el momento, porque pronto comenzará la segunda etapa de desaparecer a aquellos que hablen de estos temas.
Es urgente que usted estimado lector se tome en serio lo que está leyendo, porque pronto no habrá escapatoria a este orden mundial, y que los personeros o criados en el mundo están dispersos en puestos claves en los gobiernos mundiales.

La revolución debe comenzar con el avance tecnológico y mediático a través de las redes sociales, informando sobre estos temas, el 2016 es un año clave para la masonería a nivel mundial, ya que desde Washington en septiembre de 2015 el Papa Francisco ya definió la agenda mundial, junto con el presidente Barak Obama, quienes se reunieron en privado, y en donde invocaron este nuevo orden mundial.

La sed insaciable  por la información no descrita en la prensa tradicional en el mundo debe mantener alerta a todos los ciudadanos del mundo, usted puede romper con este cerco mediático, lleno de falsedades compartiendo este pequeño fragmento de este artículo, que será una serie de más, si usted lo decide.



    
              


martes, 29 de diciembre de 2015

Los dueños de la libertad




País fantasma, cuya población camina inerte ante la desidia de su gente, al no tener la iniciativa de tomar las armas e iniciar una verdadera revolución, puesto que las urnas ya han demostrado, que el fraude ya es un programa efectuado desde años antes, de que se efectúen las  “fiestas electorales”.

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y activista de DDHH
Cooperante internacional

29 de diciembre de 2015. Entra el 2016, el séptimo año de la dictadura que mantiene postrada a Honduras,  y que desde Washington D.C. se ha concretado la dictadura mundial mediante la militarización extrema, se esperan más guerras en nuestra región latinoamericana.

Honduras es un país latinoamericano, en donde inició el guion de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), para contraatacar la región latinoamericana.

Paraguay, fue el segundo país en donde se asesto un golpe de Estado, y las intentonas de golpe de Estado en Bolivia, Ecuador, Venezuela, y ahora en la hermana Brasil, son acontecimientos de una guerra no declarada para con la patria grande, Latinoamérica.

Pero ante ello ¿Qué hacer? La unificación de las masas a través de los medios de comunicación alternativos, hasta romper con el cerco mediático, impuesto por la prensa tradicional, quienes son dueños de las grandes corporaciones mediáticas que a su vez son dueños de financieras y otros entes industriales en la región latinoamericana, debe ser un trabajo que se debe poner en práctica a diario.

Destruir el poder que todavía hacen creer a los ciudadanos latinoamericanos en la democracia, es una variable social que debe ser repetida como un deber de todo latino, puesto que esta farsa no acaba con el sufrimiento de las masas vilipendiadas, que huyen sin alternativa alguna, hacia la inmigración desconocida.

El suicidio social que esto representa, para los que hemos sido inmigrantes gran parte de nuestra vida, representa un desarraigo total de nuestra identidad latinoamericana, así como la renuncia por la lucha en la emancipación de nuestros pueblos, a través de la vida directa, sí desde nuestra tierra que nos vio nacer.

La negación de conformar una familia, como un derecho universal, que lo establece la carta universal de los derechos humanos, es también un derecho que se nos ha usurpado, ante la negación de traer más vidas humanas, a que nazcan en la miseria impuesta por el imperio actual.

Las naciones de la periferia mundial, como lo es Honduras en Centroamérica, son tierras que pertenecen al crimen organizado, narcotráfico, guerras de baja intensidad entre las pandillas que son controladas por las fuerzas económicas de ese país, en fin y la casa de los malhechores provenientes de los centros penales, son los que definen los designios de Honduras.

País fantasma, cuya población camina inerte ante la desidia de su gente, al no tener la iniciativa de tomar las armas e iniciar una verdadera revolución, puesto que las urnas ya han demostrado que el fraude ya es un programa efectuado desde años antes, de que se efectúen las  fiestas electorales.

No hay otra vía, que la insurrección armada, destruir el poder existente para que nazca el poder de las grandes mayorías que claman por una vida justa, claman para que sus parientes vuelvan del exilio económico forzado, décadas atrás.

Esclavos modernos, viviendo en las grandes urbes del imperio, como hormigas obreras que aspiran a regresar a su tierra, pero que no se les permite, porque su tierra les niega los puentes que fecundan el desarrollo.

Mientras viven en esas urbes, oscuras, copuladas de la más alta soledad, sus hermanos les recuerdan levemente, como héroes que mantienen su economía.

Cuando será el fin de esta economía financiera mediática, que controla nuestras vidas, será que el nuevo año, traerá nuevas drogas mediáticas para seguir lavando insaciablemente, el cerebro de los seres humanos, habitantes de este mundo, cada día menos humano.

El nuevo orden económico mundial ya establecido requiere de humanos fuertes, con un potencial mental y espiritual que pueda enfrentar la guerra invisible que viaja por los cielos de cada país del mundo.

Guerra que ya es visible en la hermana Siria, la hermana Palestina, y las demás naciones que han sido destruidas por este imperio. Recuerden que los dueños de la libertad son los que todavía creen en ella, no dejen que sus pensamientos sean víctimas del veneno que emite la guerra mediática, al contrario destrúyanlo, e invoquen la libertad.
  



domingo, 20 de diciembre de 2015

La hermosura peligrosa



Una ciudad, con una hermosura que se torna peligrosa, al no tener como sobrevivir. Las iglesias y refugios temporales, aguardan por los indigentes, que han terminado en la calle como producto de las políticas individualistas, que impulsa la cuna de donde nace la maldad política, para con el resto del mundo, Washington D.C.


Escrito y fotografía por: Ronnie Huete S.
Periodista y Activista de DDHH
Cooperante Internacional


Washington D.C. 20 de diciembre de 2015. Cuando fallecen los Estados del mundo, a través de las guerras, nadie se entera.

El poder de la guerra mediática internacional, surca los pensamientos de los receptores en el mundo, para diseñar un mundo fantasioso, según lo estipula el manual de inteligencia en Washington D.C.

Las primeras víctimas de este atrofió, son los ciudadanos blancos que habitan la nación de los Estados Unidos, quienes desconocen cómo sus gobernantes obedecen el guión de las grandes corporaciones, cuya filosofía antihumana radica en hilvanar guerras, desastres naturales, implementación de modelos económicos “friedmanitas” (Milton Friedman), en fin, una infinita lista de cómo mantener vigente su poderío.

El continuo ataque contra Palestina, liderado por la coalición estadounidense-sionista israelí, es el ejemplo más visible de esta realidad desbordada en el asesinato de miles de seres humanos, en menos de un mes.

Mi estadía en la capital estadounidense, comprobó la teoría del lavado de cerebros indirecto, que sufren sus habitantes.

Un comportamiento programado para actuar en lo que su gobierno estipula “normal”, sin pensar más allá de lo abstracto, es decir olvidar el lenguaje cognoscitivo que expande la inteligencia humana, para dar apertura a un único lenguaje; el tangible.

Concretamente; sólo existe lo que se observa en tu entorno. Esta es la principal directriz que los órganos de inteligencia estadounidense han logrado implementar con más fuerza en estas dos primeras décadas del siglo XXI, sin embrago este trabajo inhumano nace en los años veinte del siglo pasado.

La vida de un típico estadounidense blanco o negro, aún mantiene la perspectiva racista como si viviese en la década de los setentas del siglo XIX, pero existe de una manera más sutil, para convencer de que la igualdad, la fraternidad y la libertad, aún resplandecen en el emblema estadounidense.

El dios del consumo, establece los parámetros de la relación entre los seres humanos que coexisten en Washington D.C. sí usted es una persona que no posee efectivo o tarjetas de crédito, es un ser invisibilizado, cuya moral es repudiada por quienes se dicen ser amantes de los derechos humanos y luchan contra la injusticia militar estadounidense, pero que en esencia, son todo lo contrario.

Una solidaridad, es una supuesta acción llena de falsedades ambiguas que estimulan el odio y el racismo contra todo ser no blanco que habita en D.C.

Basta vivir un tiempo prudencial para enterarse de que el amor al prójimo, es ahora un cuento de hadas en Washington D.C. los pobres se convierten en una carga para su gobierno y son depositados en los hermosos parques que adornan su ciudad.

Una hermosura que se torna peligrosa, al no tener como sobrevivir. Las iglesias y refugios temporales, aguardan por los indigentes, que han terminado en la calle como producto de las políticas individualistas, que impulsa la cuna de donde nace la maldad política, para con el resto del mundo, Washington D.C.

Todo ello, no es mencionado en los medios de comunicación masiva, ni mucho menos en la prensa local de la capital estadounidense, puesto que los discursos de Donald Trump concentran toda la inteligencia de una clase media que repudia la verborrea de este politiquero republicano, pero que la acepta sin mediar palabra.

Sí, el papel de los medios de comunicación en D.C. de lavar los cerebros de sus receptores, lo cumplen a cabalidad, con mensajes saturados de idioteces faranduleras o noticias que se vuelven extremas, como la persecución policiaca de un automóvil en una avenida importante, mientras cerca de allí, existe una familia afro estadounidense o de origen no blanco, sin alimentación.

Todo ello ocurre, mientras invisibilizan a Palestina, Siria, Libia, Irak, el triangulo norte (Honduras, Guatemala y El Salvador) Haití, Somalia, en fin los países que son invadidos por este poderío mediático imperial del nuevo orden económico, que se establece.