viernes, 25 de septiembre de 2015

Combatiendo el hambre en New York






“No podemos olvidar jamás, que Martin Luther King tuvo un sueño, de que todos fuéramos iguales, pero ese sueño está muy lejos de cumplirse” afirmó el Reverendo Danilo LaChapel, mientras empacaban la comida que los donantes llevan a la iglesia para los indigentes del sistema.  

Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y activista de DDHH


Washington DC, 24 de agosto de 2015. En la ciudad más rica del mundo se vive la pobreza con intensidad.

New York, considerada para algunos como la capital del mundo, es el epicentro mundial financiero, de donde convergen todas las relaciones financieras que conducen el hilo conductor de la política económica, de la estructura del nuevo orden mundial.

Orden Mundial que ha dado como resultado una pobreza extrema en el condado del Bronx situado en el Estado de New York, y cuya pobreza extrema la convierte en el reflejo de la pobreza que vive los Estados Unidos.

Ante este panorama sombrío que contradice la fama que posee Estados Unidos ante el mundo, el Reverendo Danilo LaChapel, es el religioso responsable de todos los programas sociales de distribución de alimentos, comidas calientes, Academia de música, programa de deporte para la juventud, cine conciencia, entre otras actividades que contribuyen con la atención de las miles de personas, que no tienen donde vivir y que comer.

El condado más pobre

La población con la que trabaja el Reverendo LaChapel, en la Iglesia Evangélica Española del Bronx,  provienen de República Dominicana, Centroamérica y México.

La iglesia les proporciona ayuda en cuanto a la asesoría de estatus migratorio, Problema de vivienda, y las diferentes carencias, que poseen las personas que viven en el condado más pobre de los Estados Unidos de América.

La pobreza es tal, que el Reverendo LaChapel, describe la vida del Bronx como un país del tercer mundo.

“No podemos olvidar jamás, que Martin Luther King tuvo un sueño, de que todos fuéramos iguales, pero ese sueño está muy lejos de cumplirse” afirmó el Reverendo LaChapel, mientras empacaban la comida que los donantes llevan a la iglesia para los indigentes del sistema.  


El derecho a la alimentación

Las personas desposeídas que llegan en busca de la caridad de la iglesia, hacen fila hasta de cuatro horas para poder llevarse un mendrugo de pan, puesto que al no tener que comer, acuden a la solidaridad que la iglesia brinda a quienes buscan salvar su vida.

Entre doscientas a mil personas, es la cantidad de seres humanos que acuden a la iglesia del Bronx en medio de la semana. Según el Reverendo LaChapel, sólo el viernes acuden por ayuda alimentaria, alrededor de Mil 200 personas.

Las donaciones provienen de diferentes organizaciones como el Banco de Comida de New York, entre otras Organizaciones no Gubernamentales, que les han apoyado durante 21 años, que ha durado este proyecto de solidaridad e impulso al respeto del derecho humano, a la alimentación.


El Bronx también es considerado como el condado más contaminado de los Estados Unidos.

Por otra parte, LaChapel describe que el presupuesto militar del gobierno estadounidense es el más grande de todo el planeta, por tal motivo el religioso sugiere que el gobierno debe de dejar de invertir tanto en la milicia y destinarlo al combate de la pobreza, de la educación, alimentación y las necesidades básicas, que un ser humano debe tener para vivir en condiciones dignas.

Mientras se fortalece la hegemonía mundial, a través de la unificación de las religiones, intercambio monetario financiero y la perpetuidad especulativa de los bancos, las personas del Bronx, guardan su esperanza en la Iglesia Evangélica Española.





martes, 22 de septiembre de 2015

Nunca entres por Miami




Escrito por: Ronnie Huete S.
Periodista y acitivista de DDHH



Washington DC. 22 de septiembre. La incertidumbre del sin rumbo, en el agite de la frialdad del Distrito de Columbia en Washington, leí un libro de un escritor centroamericano, y que me hizo recordar ese calor humano que ha dejado de existir en mi estadía en la capital estadounidense.

“Nunca entres por Miami” es la obra del autor, Roberto Quesada, nacido en Honduras, y residente en New York.

Pero ante este panorama desalentador, el libro “Nunca entres por Miami”  me hace recordar la consigna del luchador social hondureño, Roger Gonzales, “podrán quitarnos todo, menos la alegría”.

“Nunca entres por Miami”,  es una obra literaria de útil guía y meditación para los viajeros que desean entrar o hacen escala en Miami, y narra el delirio de persecución que posee Estados Unidos, contra los que viajan a su país.

La obra de Roberto Quesada, fue leída por la venezolana, Gabriela Vigo quien vive en Washington DC, y cuyo carácter contradice la forma de ser de los que habitan en esa ciudad, puesto que Gabriela es una persona alegre, humana con un fuerte espíritu de lucha, y quien gusto de la obra “Nunca entres por Miami”, diciendo que sus preocupaciones, lentamente fueron abandonándola mientras leía la obra del escrito Roberto Quesada.

Esa incertidumbre fue desapareciendo, mientras leía al escritor Quesada, y el sentimiento contagioso de frialdad de los habitantes de Washington, se aparto de mi, a través de “Nunca entres por Miami”.

martes, 15 de septiembre de 2015

Exilio y protesta de indignados en los Estados Unidos

Samuel F. Murillo está solicitando asilo político en los EEUU.


Fotos y texto por: Ronnie Huete
Periodista y activista de DDHH

Washington DC. El sentimiento de indignación en Honduras, llego hasta la capital estadounidense.

La comunidad hondureña radicada en Estados Unidos, efectuó un plantón pacifico frente a la Casa Blanca en Washington, condenando el gobierno corrupto de la nación centroamericana, a quien se le vincula con el millonario robo de 350 millones de dólares del Instituto hondureño de Seguridad Social, (IHSS). 

El mitin fue asistido por el hijo de la luchadora y defensora de derechos humanos, Margarita Murillo, Samuel F. Murillo, quien recientemente salió de una cárcel federal de los Estados Unidos, puesto que cruzo la frontera entre México y los Estados Unidos sin documentación.

A pesar de los vejámenes que ha pasado en su vida por entregarse a la lucha social, así como lo hizo su madre, Samuel F. Murillo, es de la férrea opinión que luchar por una Honduras emancipada, debe ser el deber de cada hondureño que busca la libertad en su patria, de la actual dictadura que la tiene doblegada a los intereses de las grandes trasnacionales.

Asesinada
La madre de Samuel F. Murillo, Margarita Murillo, fue asesinada en agosto de 2014 por sicarios, sin embargo su caso es una prueba más que la impunidad en Honduras es la que se impone ante la ley.

En la entrevista que brindo Samuel, afirmó que el caso de su madre en Honduras, está archivado y no existe el mínimo interés de encontrar a los culpables. 

El joven luchador, viajo a los Estados Unidos con el propósito de buscar trabajo, puesto que en Honduras no puede vivir, ya que ha sido objeto de amenazas a muerte, junto con su familia.  

Estas amenazas a muerte son objeto de la campaña de persecución sistematizada que se lleva a cabo en Honduras, contra los ciudadanos que se oponen y denuncian el régimen  oficialista que ha empobrecido a Honduras, en los últimos seis años.

 Persecución
Samuel F. Murillo protestando frente a la Casa Blanca.
Margarita Murillo, cuya vida dedico a los derechos de los y las campesinas de Honduras, así como también a la defensa de los derechos humanos, ya poseía medidas cautelares de la Corte Internacional de Derechos Humanos (CIDH), y recién había recibido amenazas a muerte.

Desde la década de los ochenta fue objeto de persecución por parte de los aparatos de seguridad del Estado, variando solo los gobiernos de turno. En sus últimas acciones sociales, participó como fundadora del Frente Nacional de Resistencia Popular de Honduras (FNRP), así como también del nuevo partido político Libertad y Refundación de su país y su incansable militancia para con el movimiento social hondureño.

Samuel F. Murillo, participó en el plantón que se efectuó frente a la Casa Blanca, junto con un nutrido grupo de hondureños que viajaron desde los estados de New York, Miami, Texas, entre otros estados en donde se encuentran en el exilio económico.

En las consignas que gritaban los centroamericanos hacen hincapié en la renuncia del actual mandatario de Honduras, Juan Orando Hernández, quien ha estado envuelto en el caso de corrupción más grande en la historia de esa nación.



 Enjuiciamento

Los discursos de los indignados en los Estados Unidos, exigieron el enjuiciamento de los culpables del robo de los fondos del seguro social hondureño, así como el cese a la represión y la violencia de la que son víctimas sus ciudadanos y que parece no detenerse.

El pasado 10 de septiembre en la ciudad de Washington, se presentó en una sesión informativa de la Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del Congreso, en donde también participaron, expertos en DDHH y derechos de los migrantes en Estados Unidos una observación actual sobre las situaciones que presentan los migrantes.

“La crisis humanitaria en Centroamérica no se inició el año pasado, y sigue igual de fuerte este año. El único cambio es que ahora los niños y las familias están siendo deportados desde México con poca o ninguna protección”, dijo el Padre Juan Carbajal secretario ejecutivo del Programa Pastoral de Migración de la Conferencia Episcopal de Guatemala. 

“Todos los días escuchamos testimonios de jóvenes que han sido torturados y amenazados. Se van porque no les queda otra opción, tienen que huir o morir.

Más de 530 mil hondureños residen en los Estados Unidos y más de la mitad no tienen documentos.

Casi 41 mil hondureños fueron deportados de los EEUU en el año fiscal 2014, convirtiendo a Honduras en uno de los principales receptores de personas deportadas en términos per cápita.